fortaleza


El otro día no hice tiempo para llegar a mi clase de pilates a horario y entonces le pregunté a mi profesora si podía ir al otro día pero en el horario bien temprano de las mañanas. Me dijo que sí. Entonces fui. Ese lunes a las 8.30 ya estaba en el gym. Me tocó tomar la clase con un grupo de señoras en apariencia todas rodeando la edad de los 60 hacia arriba. Pensé para mis adentros, uff la clase será bien liviana. No creo que a ellas le den lo mismo que nos da la profe a los cursos de gente de entre 20 a 35 años, como se suele decir la flor de la edad de las mujeres, mujeres llenas de vida y vitalidad. Con salud. ¡Qué equivocada que estaba! Esa clase fue como todas, incluso si soy honesta fue un poco más pesada que las de costumbre. Era lunes y saben cómo odio los lunes, me quita la fuerza de antemano. Pero ellas, las señoras de más de 60, las señoras mayores reían y charlaban y hacían cada ejercicio requerido por la profesora. Yo con 26 años, toda la supuesta salud y fuerza del mundo, no podía más. Al terminar la clase, me sentía con curiosidad, me senté y me puse a atar los cordones de las zapatillas y las miraba a todas ellas. Las observé. Me puse a pensar la gran fuerza que tienen, y que no supe ver. Que en general no se cree que tengan. Puede que una persona joven tenga más flexibilidad pero no más fuerza, más ganas, más vitalidad. Me puse a escuchar lo que charlaban. Ellas ya habían comenzado el día bien temprano, regado sus plantas y barrido la vereda de sus casas, terminaban la clase de pilates y se iban a sus casas a cocinar para sus hijos y en muchos casos nietos que vuelven del colegio porque sus padres trabajan hasta tarde. Y yo que recién comenzaba el día y ya me sentía cansada y de mal humor!!
Me recordaron a mi abuela; mi mamá solía dejarme en la casa de mi abuela cuando tenía muchas cosas para hacer. Recuerdo que ella me buscaba del jardín de niños y me llevaba de la mano hasta su casa, charlábamos todo el camino. Me cocinaba un bife jugoso con puré de papas y limonada fresca. Antes debía lavarme las manos o no podía sentarme ni a tomar jugo. Me prestaba una muñeca antigua para jugar, pero me daba un poco de miedo cómo se veía y entonces me iba con el perro al patio a mirar la tortuga de agua que tenía. Mi abuela vivía sola, hacía todo ella sola, desde limpiar la casa que siempre estaba impecable y era grande, hacía las compras en el mercado, sacaba al perro a caminar, me cuidaba, ayudaba a mi mamá en todo lo que podía, y era una mujer viuda. Creo que siempre extrañó a mi abuelo, su compañía.
Me quedé pensando en la fortaleza de una mujer, en la capacidad latente en nosotras y que al parecer aumenta con el pasar del tiempo y no disminuye como uno puede creerlo. Como dicen el vino mejora al pasar el tiempo. Hasta he escuchado que la mujer se vuelve más hermosa con los años aunque en estas sociedades ocurra lo contrario y no se aprecie o valore. Las miraba y veía sus ropas deportivas y sus arrugas en las manos, sus sonrisas y su energía un lunes por la mañana.

13 comentarios:

Je! dijo...

Y yo quiero llegar asì el dìa de mañana!!!

BLUEKITTY dijo...

y quién no!

saluditos nena

Grettel J. Singer dijo...

no te equivocas, las mujeres nos vamos poniendo más hermosas con el tiempo, llenas de historia, de vida, de misterio...

qué bella tu abuelita, ya la quiero un montón.
un beso

BLUEKITTY dijo...

grettel: jajajaj me has hecho reir, pero sí, era bien querible =)

¿Y la tuya? Recuerdos?

Grettel J. Singer dijo...

mis abuelas no era tan adorables, eran mujeres fuertes. una todavía está viva en cuba, pero la quiero mucho.

Crazygirl dijo...

Me recordaste a mi Nonna...mujer fuerte de cuerpo y de caracter! Haber criado a 10 hijos! Ufa! Y despues nos cuido a los nietos...ademas trabajaba en la casa, nos mimaba..y creo q si, con el tiempo se ponia mas hermosa...ah...mi Nonna....q linda era!
El secreto es tener tanto el cuerpo como la cabeza en constante actividad.
Mi bisabuela vivio 97 a~os...cocinaba, lavaba, iba al mercado....hacia de todo!!!
Pienso llegar mas lejos...

BLUEKITTY dijo...

es verdad chicas, ellas eran fuertes. Nosotros en estas épocas tenemos casi todo servido y al alcance de la mano. No es que diga que no sufrimos y sentimos de maneras parecidas pero... antes no era lo mismo. Creo.

Qué positivismo Crazy! Así me gusta chica ;)

la fairy azul dijo...

oye, aquí donde tú me ves hago de todo. menos lavar la ropa, fregar y limpiar. pero me paso el día en tremendo trajín. los lunes pan y yogurt, los fines de semanas hasta hacemos helado. no paro, así que por lo menos voy con crazy, más lejos de los 97...

kitty, publiqué otro cuentico en tumiamiblog.com

besos

BLUEKITTY dijo...

Mujeres ocupadas...si nunca dije lo contrario ;)

ni bien pueda me paso a leer, besitos.

Crazygirl dijo...

JAJA!!! Grettel....yo lavo ropa, friego y limpio...pero no cocino....

Oye, q rico! helado y yogurt hecho en casa!! mmmmmmm

BLUEKITTY dijo...

jajajajajaj, me voy a la uni... hablamos luego. Hacer helados y fregar, eso sí es ser grosa !!!

Franky dijo...

Claro, basta ver a las señoras viajar en colectivo o en tren o caminar por la calle con mil bolsas colgando de los brazos... yo cada vez que las veo en el colectivo siento que a duras penas puedo hacerlo a esta edad...

Ya volvi!

BLUEKITTY dijo...

Franky: por eso es que tenés que admirarnos y adorarnos ;)

saluditos... bienvenido!