quimeras



De niña fui criada en un hogar que se definía como católico, y el colegio primario donde asistí era lo que se conoce como colegio católico donde la educación no venía sólo de las maestras y maestros sino que también las monjas debían impartirnos conocimiento y por sobre todo valores. La sociedad de la que soy parte, también siempre se reconoció como una nación católica.
Pasó el tiempo, y a medida que crecí, yo logré autodefinirme como no-católica, en ocasiones atea y en algunas otras agnóstica pero siempre ante todo no-católica. De hecho puedo afirmar que toda la previa formación y experiencia cercana de la misma fue lo que me alejó de la fe. Hoy puedo decir que soy una persona que no profesa fe alguna, que no tiene ningún tipo de "fe" con respecto a la religión. Lo que sí profeso es una aversión tremenda ante tan corrupta institución y su nefasta historia de oscurantismo en las sociedades occidentales.
Sus integrantes en general son vistos como personas oscuras y de sospechosa espiritualidad; a manera de ejemplo, recuerdo la malicia en las expresiones de las monjas, y las veces que reprendieron a alguna niña que sus padres no habían pagado la cuota elevada del colegio. ¿Acaso para la espiritualidad lo más importante es el dinero? Pasaba el tiempo y comencé a preguntarme muchas cosas sobre estas personas. ¿Es real lo que ellos quieren imponerme como real?¿O qué me dicen de hechos más significativos como que la Iglesia Católica haya protegido a militares en Argentina quienes fueron autores de los momentos más oscuros en nuestro país como la dictadura ? Además acá en Argentina recientemente y afortunadamente se permite mediante la ley a las parejas del mismo sexo que accedan al matrimonio civil y se estará discutiendo sobre las leyes de adopción. Es un paso muy significativo para los homosexuales y un paso mayor para mi país y una mayor inclusión en nuestra sociedad. Personalmente, me puse muy contenta con este hecho y participé de la movida y apoyo para esta ley; por el contrario, hubo mucho odio y violencia por parte de grupos religiosos en especial de grupos catolicos acá en Argentina. Con estos ejemplos y otros que se vienen a mi mente mientras escribo, perdí la inocencia. Nunca sé ni sabré cómo se ejercita y cómo nace la fe, pero no la tengo.
Todo lo que supuestamente se predica nada va más allá de las palabras, la censura a lo diferente, el disfrute del cuerpo y el libre pensamiento son reprimidos y condenados. Muchas enseñanzas son infantiles relatos más cerca de la fantasía que de la realidad, y a muchos de sus seguidores se les impulsa a creer y perderse en falsos y vacíos símbolos y prácticas que los alejan del razonamiento y la búsqueda de la verdad. No he tenido mucho éxito al entablar conversaciones con este tipo de fanáticos. El esfuerzo por crear sentimientos de culpa y miedo son una constante en esta intitución, y la increible rapidez con que señalan y levantan dedos acusadores hacia los demás me deja perpleja. Podría seguir y seguir con muchos ejemplos observados por algún tiempo los cuales me llevaron, me apuraron a alejarme de quienes se llaman a sí mismos católicos, y demás religiosos en muchos casos.
No creo en dioses por el momento; elijo creer en el hombre y la capacidad que tenemos para humanizar, para evolucionar y ser mejores. Podemos serlo, pero si hubiera un dios o como quiera llamarsele, estás personas pueden estar cerca de tal ser? Yo no lo creo. De hecho, me despierta muchísima curiosidad el haber leído lo que el personaje (real históricamente o no) conocido como Jesús de Nazareth predicaba en sus tiempos; ideas muy acertadas y acercadas a lo que entiendo como no hacer a los demás lo que no te gustaría que te hagan. Poner ante todo la tolerancia para tratar a los demás quienes nos rodean, pero al conocer en la vida real cristianos no he podido encontrar ni una de las reglas que este Jesús predicaba. ¿Extraño, verdad?




7 comentarios:

El Gaucho Santillán dijo...

Soy cristiano, pero no me congrego en ninguna iglesia.

Tengo una historia parecida a la tuya, y ya no acepto intermediarios entre Dios y yo.

Y cuidado, los evangelistas son igual de intolerantes.

Un abrazo.

Ojosnegros dijo...

Las monjas son terribles, dejan unas secuelas en la cabeza como si hubiese pasado un tornado.
Qué aborrecible es la iglesia y todo lo que la rodea.
Dios, en el que creo a mi manera, desde luego que no tiene nada que ver con ellos. En absoluto, son repugnantes e hipócritas.
Un abrazo.

El Drac dijo...

Bueno yo creo en Dios y tengo mucho temor de lo que está pasando en japón; gracias a ello he podido darme cuenta que la mayoría de males a los cuales no tenemos explicación provienen de la radiactividad, el cáncer, leucemia, cáncer a los huesos, a la tiroides, tumores, malformaciones congénitas; pero todos nos quedamos callados, los eñlementos radiactivos duran cientos y hasta miles de años hasta dejar de ser nocivos; y viejan a través del aire, del agua y se incorpora a la cadena alimenticia. Todo un tema por lo que deberíamos estar más que preocupados pero seguimos como si nada.

Dr. J dijo...

Cuanta razón tenés! Yo voy a misa, pero para pedir y agradecer a Dios, no para asquearme con los sermones de algunos curas.

Hay algunos que dicen que hay que amar al prójimo, sin predicar con el ejemplo. Por ejemplo curas que no aceptan discapacitados en algunos colegios católicos.
O colegios de monjas que expulsan a alumnas que se quedan embarazadas (están en contra del aborto, pero al mismo tiempo la inducen a hacerlo).

Una iglesia católica que sanciona a curas que piensan distinto al Papa; y no hacen nada contra curas condenados por pedofilia ni delitos de lesa humanidad.

Yo sigo creyendo en Dios, no en esta iglesia Católica que cada día cae más bajo.

Besos!

guille dijo...

La peor propaganda para una religion la dan sus representantes en la tierra.

Shang Yue dijo...

las palabras no siempre se las lleva el viento, y algunos las necesitan para justificarse

todo depende de cuanto nos guste el rumor que pasea entre los árboles

BLUEKITTY dijo...

gaucho: Pues me parece bien que no haya intermediarios en tus relaciones. En ninguna.

ojosnegros: muchos me hablan "del dios en el que creen" aunque no sé a quién o qué se refieran, si los hace feliz y saca lo mejor de ustedes, cosa que no hace la religión, sigan adelante!

Drac: no entiendo bien la relación entre Dios y los desastres naturales o el problema de Japón.

Dr J: si no creés en la iglesia católica no creo deberías entrar en ella. No es necesario que entres ahí a buscar tu dios.

Guille: me matan tus frases jajaja.

Shang Yue: tus palabras me suenan a poesía y me encantan, aunque no entiendo bien qué me están diciendo jaja.

saludos gente y gracias por los aportes.