uno o dos o uno



Creía. Cree que se trata de dos, no de uno, sino de dos. Pero ahora siente confusión porque no sé sabe si necesariamente dos deba seguir siendo dos o deba ser uno. Porque es claro que uno es más que dos. Siempre lo será. Y se dice que más es siempre mejor; sumar antes que restar. ¿Y entonces dónde se traza la línea? Cuando era uno, se encontró con otro y al sumarlo creyó perfectamente entender que uno y uno es dos. Aunque después se pensó si esos dos volvían a ser uno. Uno solo. Entonces se termina con algo que es menos que dos porque ese dos se vuelve uno, y así volvemos al comienzo de la problemática donde uno es poco. No alcanza.  O también podría elegirse el antiguo camino de uno, pero uno por separado Y se vuelve a la simple unidad, uno que puede ser poco. ¿Pero si es necesario seguir siendo uno y uno, en compañía mutua pero aun así seguir siendo uno? ¿Cómo saber? Porque se encuentra con una cama para dos, donde uno sería lo solitario y frio. Como esas noche interminables en invierno o esas noches que dan miedo, si hay sólo uno, la cama es grande. Pero cuando hay dos, la cama no es suficiente, hay mucho calor que funde esos unos en dos. Hay mucho calor. Y el miedo rara vez aparezca. Las siestas rodeadas de libros y lecturas son de dos. Aunque de uno también es agradable; es más silencioso. Pero cuando cae la tarde, no hay con quien discutir lo leído. Los paseos son de dos porque las manos se multiplican y al ir juntas ya son más de dos. Y se pueden complementar los pasos y coordinar. ¿Bailar? No se puede bailar cuando es uno, sí se puede bailar cuando hay dos. En las comidas, se puede encontrar un uno, pero cuando hay dos hay lugar para la conversación y la oportunidad de probar otras cosas que puedan convidarse. Cuando come uno, suele haber mucho silencio. Silencio para escuchar cada mordisco. Cuando en la ducha hay uno, no es lo mismo que dos porque con dos se hace más fácil el tema de la espalda y la esponja. Cuando en la enfermedad hay uno, se suele sentir mucha soledad, pena y hasta desesperación porque nadie viene en socorro o nadie viene a reconfortar. Mas cuando hay dos, uno se ocupa del otro hasta que se mejore. Se lo reconforta. Cuando se llora, si hay dos hay abrazos, pero si hay uno sólo hay más llanto. Si hay risas, de a dos pueden ser más ruidosas y prolongadas que si hay uno. Y si hay alegría, puede ser compartida si hay dos. Si hay uno y hay alegría, aun así es agradable. Pero sea la tristeza o la alegría, si es compartida es mejor. Porque la alegría se hace más grande con dos, y la tristeza de a dos se apacigua. Cuando hay planes de a uno, es más simple que de a dos. Porque de a dos, es más complicado. Pero sigue siendo más. Cuando hay miedos, de a dos se pueden conversar y ahuyentar. De a uno cuesta más, asusta más. Se necesita ayuda y no la hay. Cuando hay juventud, en uno hay muchos ideales y sueños, y cuando es de a dos muchos de esos sueños pueden convertirse en planes. Pero también es cierto que se abandonan muchos sueños de uno.
No sé si los unos o los dos, cuál sea la fórmula correcta. Porque de a uno, puede centrarme en ese uno y fortalecerlo. Hacerlo autosuficiente y sin necesidad de otro. Porque si ese otro no está, ese uno puede solo. Por otro lado, si se trata de dos todo se comparte y se hace todo de a dos. Se forma un mundo de dos que van lado a lado. Que comparten la vida y que se apoyan uno en otro. Y uno de esos uno siente que el otro uno es el todo, donde se complementa y donde se completa. ¿O es mejor completarse en uno, uno mismo? 
¿Entonces somos uno, o dos, o más? ¿Queremos ser uno o dos o más?

6 comentarios:

Ojosnegros dijo...

El número ideal es dos pero a veces una pareja no son dos, es uno y medio.
Besos.

El magnetista dijo...

Somos siempre mas.. porque uno no es uno, son muchos, y cuando se junta con otro que es tambien muchos, muchos + muchos son mas que dos, son muchos..

mi beso

ro dijo...

Uno.

edu salas dijo...

No se conoce la fórmula perfecta, a veces uno y uno son dos, pero también sucede lo contrario: dos menos uno igual a uno... cada quién debe buscar su fórmula, su complemento, y cada uno decide si quiere ser parte de la sumatoria o quedarse en ese igual que siempre será su constante.

Aniki dijo...

El dos es un número equilibrado. El uno parece como que cojea. Pero también es cierto que a veces el dos es como una pequeña multitud mal organizada. En esos casos yo prefiero restar uno.

Besossss.

BLUEKITTY dijo...

ojosnegros: no sé si entendí bien eso de uno y medio... y tampoco sé si lo ideal es dos. Pero vuelvo a recordar la frase de que un hombre no es una isla. Al parecer no hemos nacido para estar solos.

magnetista: casi olvido de que no somos nunca uno. Somos muchos, es cierto. Pero lo bueno sería encontrar uno con el/la cual podamos ser uno nosotros mismos. Sería más simple ante la complejidad de lo que nos rodea.

ro: uno, intento ser uno y ni mitad llego.

edu: hace tiempo decidí ser dos. Y cuesta que mejor ni te cuento!!

Aniki: como dicen, mejor solo que mal acompañado ;)

saludos gente y gracias por los aportes.